I.A.

Voy contarles sobre un hombre que nunca existió. No tuvo manos ni piernas. Nunca comió ni durmió. Este vivía, si es posible decirlo, en un plano metafísico o dicho con mayor propiedad en una rendija existencial. Solía aparecerse raras veces. Como un coyote me miraba desde la loma. Otras veces se acurrucaba mansamente a mi lado y lamía mis heridas.  Su corazón no era blando ni rojo. Desde su interior supuraba un ácido letal mezcla de miedo, tristeza e impotencia.   A veces deseó pinchar el globo de su inexistencia para convertirse en piedra. Otras deseo salir al mundo y abrazarlo.

Prisa

phoneCreo que estamos enfermos
de prisa, de teléfono
de email, de Internet

Creo que la prisa
nos empuja, nos engorda
nos despierta en la noche sudando

Creo que las pantallas
nos consumen
que presentan peligro de abarcarnos
de mimetizarse con nuestra piel

Creo que debemos de callar muchas voces
para poder escuchar la nuestra

Esqueleto

esqHoy tengo la psicología de una nuez
la calma espiritual del Vesubio

La tristeza de una ostra hervida sobre el  plato
la sequía del Atacama

No quiero ser verde
ni soñar  la profundidad de un lago

Quiero ser un cuerpo que camine
orondo y erguido

Unas manos de polvo
palpando el polvo del camino

Unas cuencas atisbando las montañas

Un esqueleto
recostado en el pasto
con un cráneo vacío

Sábado

Caravanas de montañas acampan en los alrededores.
Oliverio Girondo

Hoy soy como Borges mirando por la ventana
Con tiempo al fin para descubrir el bramar del calor sobre los
techos
la ternura en el silencio de los pastos
la contribución de las mentas al incienso universal
Tiempo para preguntarme —Como Oliverio—
Cuál es la intención secreta detrás de las cosas
Tiempo para encerrarme en el perímetro abierto de un patio
donde los gallos no dejan de ladrar
Tiempo para seguir siendo el poeta subterráneo
que no asoma su cabeza por temor a la siega
Tiempo para reconciliarme como hasta hace poco
con esa voz que se cuela invisiblemente por todos los intersticios
y ramificaciones de lo viviente y lo inerte

Soneto Quijote

dibujo-quijoteResulta muy probable que no salga
pues el tratar un reto me supone
y aunque un poco la tarea me indispone
quizá al final me encuentre algo que valga

Acá estoy como el necio que cabalga
bajo lluvia y el sol que casi pone
tratando con mi adarga que antepone
mi gana que se porta casi hidalga

Hay una cosa eso sí que me fascina
de las lides que trae la escritura
mirar como de pronto se encamina

aunque no se le busque con premura
Es la belleza real que se origina
al tratar a la poesía con dulzura